Sufres cuando la relación no es clara. La ambigüedad y la incertidumbre en los vínculos es adicción pura, ese ínfimo porcentaje de posibilidad te hace consumir la ilusión de lo que puede ser. No importa el contrato, el punto clave es la honestidad, así no esperas lo que nunca ocurrirá.

Estándar
Sufres cuando la relación no es clara. La ambigüedad y la incertidumbre en los vínculos es adicción pura, ese ínfimo porcentaje de posibilidad te hace consumir la ilusión de lo que puede ser. No importa el contrato, el punto clave es la honestidad, así no esperas lo que nunca ocurrirá.

No eres la cara que das durante el día,
sino la que muestras antes de dormir
y segundos después de despertar,
cuando no quedan velas en el cajón
y toca que andar a ciegas por el mundo.

Eres más que unos cuantos abrazos en Navidad
y el desastre de no saber organizar tu vida
para el Año Nuevo.
A veces sientes que no puedes más con tanta mentira
y te ahorcas con la soga de la falsedad.

Muestras tu esencia y no saben apreciarla,
sino contagiarla con promesas que barre el viento,
con el tiempo te vas dando cuenta que los hechos
son palabras dichas en silencio.

Sólo quien te desnude el alma
sabrá cuántos puñales llevas clavados en la espalda,
en cuántos añicos aún late el corazón,
en cuántos suspiros sobrevive tu ser.
Pero que, sin embargo, aún esperas algo.
O a alguien.
No lo sabes bien.
Pero estás esperando a que llegue
y quieres que sea pronto,
porque ya no puedes cargar con tanta tormenta en los hombros,
la mala hierba empieza a creer alto y no puedes ver el paisaje.

Eres lo que haces sentir al otro,
los fragmentos donde te has quedado y no has regresado,
las canciones con las que has llorado hasta olvidarte del ayer,
los abrazos que te han llevado a dar vuelta al mundo al cerrar
los ojos,
los besos que te han dejado sin boca y la has buscado en otras,
sin éxito.

Qué fracaso es ir por la vida sin ninguna herida,
sin ningún aroma que te lleve de vuelta a tu hogar,
sin ningún recuerdo al cual aferrarse y cerrar las alas.

No eres los te quiero que dijiste en vida,
sino los abrazos donde empequeñeciste junto a otro en un mundo inmenso.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s