Archivos Mensuales: marzo 2017

Feliz día!!!!!

Estándar
Feliz día!!!!!

Hay que ver la de veces que te frustras intentando romper la coraza de alguien que te importa, y te importa mucho más de lo que pensabas. De alguien que se mantiene frío y distante a todas horas contigo, que sabes que tú también le importas, pero que le cuesta demostrártelo, y cuando lo hace, lo hace entre dientes, porque se empeña a todas horas en hacerse el duro. Esta gente siempre parece la más fuerte, tienen una aterradora templanza y un poder especial para tragarse sus sentimientos y hacer como que no pasa nada. Aun así creo que pondría mis dos brazos en el fuego, y estoy segura de que no me quemo, cuando te digo que es mil veces más sensible que tú, y de lo único que trata es de protegerse, por miedo. Que también llora, y probablemente lo haga más a menudo que tú, y que tiembla a escondidas de unos brazos que sepan calmarlo, todo por lo mismo de antes, por miedo, miedo a que al día siguiente sean los culpables de hacerlo temblar el doble.

Pero… miedo a qué, ¿a vivir?. A fin de cuentas sí, porque es lo que está dejando de hacer por protegerse tanto.

Has sufrido ¿a que sí?, pero has aprendido, y más que eso, has sentido en primera persona todo lo que catalogaríamos como bueno y como malo. Ahora te culpas o te proteges para que nunca más se vuelva a repetir la misma historia. Vives día y noche a la defensiva, con una coraza de cuatro dedos de grosor que te tiene aislado de lo bonita que puede llegar a ser la realidad, de las lecciones que te tiene preparadas, de las risas, del llanto, y no deja que nadie se acerque a ti a menos de 20 metros, ni tan siquiera al alma más inocente que puede haber sobre el planeta.

Pero ¿sabes?, hay algo que no tuviste en cuenta, y es que las palabras te posicionan en el escalón más inaccesible nunca antes imaginado, pero luego tus manos, inconscientes, invitan a subir a quien de verdad desean sentir de cerca. Digamos que tu cabeza se empeña en que camines solo para que nadie puede hacerte daño, pero tu corazón pide a gritos alguien que sepa acariciarlo. Alguien por el que empieza a sentir. Y sí, empiezas a estar hecho un lío…

Sabes que te quiero decir con esto, ¿verdad?. Que tu alma te está pidiendo, desquiciada,que la liberes de tanta angustia. Y tú…en el fondo sabes que estás deseando hacerlo… pero tienes miedo a que te ocurra lo que tanto te atormenta. Y te digo que como sigas así te acabaras volviendo loco. Y peor que eso, corres el riesgo de alejar por siempre a gente que mañana te arrepentirás de haber perdido. Que un día te lo dieron todo, y a pesar de tu enfermiza desconfianza, ahí sigue, apostando todo por ti.

Permítete vivir, y si caes piensa que si te has levantado una y dos veces puedes hacerlo tres. Con las caídas le irás dando más valor a las cosas, al igual que se lo irás quitando a las que no lo tienen. En serio, enfréntate a tus miedos, da de vez en cuando una oportunidad a quien de verdad te demuestra que le importas, y dale al destino la posibilidad de hacerte temblar, pero de felicidad. Recuerda, no todo el mundo llega a tu vida para jugártela. No se trata de darle una oportunidad a ese alguien, sino de dártela a ti mismo.

Ya sabes. Vive, ama, bebe y baila como si no hubiese mañana, y deja que el miedo se vaya por la misma puerta por la que entró.

Anuncios

No es lo mismo dar para compartir que dar para recibir. Si vas a dar, que sea desde el amor, y no desde la expectativa de conseguir amor o reconocimiento.

Estándar
No es lo mismo dar para compartir que dar para recibir. Si vas a dar, que sea desde el amor, y no desde la expectativa de conseguir amor o reconocimiento.

No hagas que esto sea fácil, que lo fácil solo dura hasta que aburre, haz que sea inolvidable y que cueste alcanzarlo.
Haz que tenga ganas de subir a un avión sin pensarlo e ir a buscarte sin importar donde estés.

Que las ganas de oír tu voz calentando mis oídos sean más fuertes que la tonelada de cordura que me invade.
Que no tenga tiempo de analizar lo que pensarías de mi, si tocó a tu puerta en pijama a media noche.

Que olvide los impedimentos y no quiera salir disparada de este cuento con la excusa de que no lo escribieron para mi.
Haz que sea dulce esperar tu llamada cuando las líneas estén colapsadas, aunque me quede dormida en la espera.

Que sea la que todos creen estar algo loca, por sonreír sola recordándote en instantes, que valga la pena jugarme la vida.
Que no nos atrape la monotonía, que no nos regalen las horas que sigan, que sean conquistas que sean sufridas.

Que se abra de vez en cuando una pequeña grieta, que nos haga valorar los besos que las cicatricen.
Que nos duela un poco, que nos cueste mucho y que sean gloriosas las trabas vencidas!

La madre perfecta no existe. No te agotes intentando serlo. Disfruta de tus hijos, y no dejes de intentar ser la mejor madre para ellos

Estándar
La madre perfecta no existe. No te agotes intentando serlo. Disfruta de tus hijos, y no dejes de intentar ser la mejor madre para ellos

No lo entiendes: LOS NIÑOS LO PRIMERO.

Los niños no vienen con un manual de instrucciones. Es algo que todas sabemos. O más bien que creemos, porque en realidad el manual de instrucciones lo traemos en los genes, pero nos machacan tanto con lo que “toda buena madre debe hacer” que se nos olvida lo más importante: escuchar a nuestro bebé. Él hace que el libro de instrucciones se active en nosotras.

Todas esperamos, más o menos, que el bebé llore, que se despierte, que tenga hambre. Incluso algunos padres lo esperan también .Pero no nos podemos ni imaginar que eso no es más que la punta del iceberg. Y creo que en parte eso tiene mucha culpa de lo difícil que se nos hace luego; no estamos preparadas para la que se nos viene encima.

Nadie nos dice que quizás cambiemos. Yo no tenía ni idea del tipo de madre que iba a ser, aunque pensaba que si. Pero una cosa son las teorías y los “cuando yo sea madre” y otra la realidad, cuanto tienes a tus hijos en brazos, cuando sientes que te necesitan y que dependen de tí… ahí descubres el tipo de madre que eres. Y puede que te sorprendas.

Nadie te cuenta que los primeros días te sentirás como si te hubiera pasado un camión por encima, especialmente si has tenido un parto intervenido (cesárea, ventosa…) y más aún si eres una de esas locas que se empeña en dar el pecho (¡presente!).  Más que nada porque si no das pecho posiblemente te sugieran que tomes analgésicos, pero si lo das… es muy posible que no te digan nada. ¿Hola? ¡Podemos tomar paracetamol! Lo que lo habría agradecido en mi primer parto…

¿Entuertos? No los había oído nombrar… hasta que los sentí.

Tampoco te avisarán de que todo el mundo sabe más de tu bebé que tú. O eso se creen. Tu madre, tu suegra, la vecina del quinto, tu prima la de Huelva, el tío Federico… si, él también. Todos saben más que tú de tu bebé, y se ofenderán si nos sigues sus consejos a pies juntillas, pese a su insistencia. Vete practicando el “muchas gracias” con sonrisa, porque te hará falta. Recuerda que lo hacen con su mejor intención, incluso cuando sean cansinamente insistentes y te gustaría manderles a freir espárragos.

Y es normal, necesita estar pegado a tí para sentirse seguro. Tampoco te dirán esto; en cambio, es muy posible que te digan que no lo cojas tanto, que se malacostumbrará. No lo hará. El amor no malcría, mal-cría que te ignoren.  Si te aficionas al porteo podrás usar tus dos manos mucho más tiempo.

Nadie te cuenta que dormirás menos que nunca, que habrá días que creas morir -literalmente- de sueño, pero que resistirás. Y que incluso los días más infernales seguirás adorando a tu bebé. Por si lo dudabas.

Te asaltarán mil dudas: ¿y si el bebé tiene hambre en la calle? ¿Y si se me olvida la muda? ¿y si se pone a llorar en la calle y no soy capaz de calmarle? Créeme: LO HARÁS. Sabrás resolverlo. TODO. Unos días mejor que otros, pero oye, nadie es perfecto. NADIE. Así que no te agobies intentando serlo.

Tendrás días malos. Días en que sentirás que no eres capaz. Que lo haces fatal. Que eres una madre terrible. Días en que pensarás que no tienes ni idea de lo que estás haciendo. Te voy a contar dos secretos: ninguna tenemos ni idea. Todas nos sentimos así algún día. Sólo serás una madre terrible el día que dejes de cuidar de tus hijos.

Pero no vayas a pensar que todo será negro. Habrá muchos días grises,  otros normales, otros buenos, y también habrá días increíbles, pero sobre todo habrá muchos pequeños momentos que harán que todo tenga sentido y todo merezca la pena.

Como el primer día que te dé un beso. O cuando por pimera vez te diga: TE TERO MAMÁ. Porque será tan pequeño que no sabrá ni decirlo bien, y tú te derretirás.

Si tiene hermanos, no olvidarás el primer día que se abracen. O cuando el “te tero” se lo dedique el mayor al pequeño. Y ya ni te digo cuando se lo diga el pequeño al mayor.

No serás perfecta. Muchas veces no lo harás como te gustaría. Pero lo seguirás intentando. Porque eso es ser madre: levantarte cada día convencida de que lo harás lo mejor posible, aunque termines el día pensando que no lo podrías hacer peor.

Pero serás la mejor madre para tus hijos, incluso esos días.

Un día como hoy hace 7 años mi mayor venía al mundo. Tal día como hoy, día de la Mujer, me convirtió en madre, y me hizo abrir los ojos a realidades que hasta entonces no veía. Al engaño de la igualdad. A la mentira de la conciliación. A la tremenda desigualdad. Al machismo de nuestra sociedad. Yo era de esas bobas que declaraba no ser feminista, y es que no lo entendía, no tal y como nos lo vendían. Hoy entiendo, disiento en partes, me identifico mucho con otras, pero sobre todo aprendo, y agradezco, y sigo aprendiendo, y trato de aportar.
.
Queda mucho camino, mucho por cambiar. Y las que somos madres de niños tenemos una responsabilidad muy grande, porque si me parece difícil criar a una niña en esta sociedad machista, más difícil aún me parece criar a un niño, con la tremenda influencia que tienen a tantos niveles. Espero estar a la altura.
.
Gracias por enseñarme tanto mi amor. Gracias por 7 años de crecimiento y aprendizaje, por hacernos tan felices. Feliz cumpleaños

Somos lo que permitimos.

Estándar
Somos lo que permitimos.

Abre los ojos
y se encuentra sumergida en una pesadilla.

Corre hacia lo irreversible,
se despeina,
le dice a la vida que es una puta
y se lleva su Marlboro a la boca.

Aire tóxico, pensarán.
Chica tóxica, pienso yo.

Tóxica porque te carcome los huesos,
te intoxica el alma con sus besos,
pero luego
te
haces
adicto
a
ellos.
Y es el motivo por el que siempre vuelves,
nadie te hará regresar tantas veces por un roce
que ella.

Y no puede más,
se rinde ante el espejo,
se desabrocha los muros
y se desabotona los miedos.

Ella, en medio de la habitación,
a oscuras,
mira su reflejo
y una lágrima empieza a sonar
como la canción más triste.

Cae rendida al suelo,
intenta coger un poco de aliento
hasta ponerse de pie.

—¿Por qué soy así?, se reprocha a sí misma.

Y si supiera que es así, porque sus estrellas son de diferentes galaxias y que, eso, la hace más única en un mundo detestablemente igual.
Sonríe, bonita, eres única.

Es una chica “ojalá un día”,
ojalá me quiera,
ojalá me mire,
ojalá me sienta,
ojalá me volteé a ver,
porque esta sonrisa la provoca ella.

Le encantan las matemáticas,
no se da rendida tan fácilmente
al encontrarle la solución al problema,
igual pasa con su vida:
jamás se rinde,
incluso después de haber encontrado la respuesta,
sigue buscando otra alternativa.

Es estúpidamente bella,
tiene un tipo de belleza raro,
inusual,
por eso la acosaban de pequeña
y corría a los baños a refugiarse,
en ese entonces creía que los monstruos
tenían manos y no garras.
Y luego creció
y su teoría la fundamentó.

Huye del primer calor que intenta abrazarla,
se esconde detrás de una cortina de humo
para que no la besen,
porque tiene miedo de quedarse a mitad de un beso
y no regresar jamás.

Lleva una tormenta sobre su cabeza,
a veces desenlaza a tornados mentales,
otras veces, esa tormenta se muda a su corazón
y ahí empieza el verdadero invierno,
largo y duradero.

En su alma lleva tatuado:
“Soy salvajemente libre y por eso siempre me elegiré primero a mí antes que a cualquier cuerdo que intente amarme mal”.

Saboreamos la libertad cuando miramos atrás y agradecemos ya no estar en ese sitio real o emocional.

Estándar
Saboreamos la libertad cuando miramos atrás y agradecemos ya no estar en ese sitio real o emocional.

Detesta los circos,
porque es una leona enjaulada,
sabe lo que es estar atada con cadenas,
sentirse vulnerable cuando tiene una fuerza
con la que rasguñaría cualquier piel,
cualquier alma,
cualquier corazón.

Por las noches, sale a ver la Vía Láctea
y sueña con ser la princesa de su propio cuento,
que llegue un sapo que no se transforme en ningún príncipe azul
al besarlo,
quiere acariciar su piel fría
y darle un beso que le diga a él que no tiene porqué cambiar,
que es precioso tal y como lo conoció.
Y que espera que no se vaya cuando el sol muera.

Tiene una mente abismalmente
Es abismalmente cariñosa,
le gustan los pequeños detalles:
como que la sorprendan,
que la tomen de la cintura,
que la abracen por la espalda,
que hagan girar su mundo al revés,
que le den besos en la frente y en el cuello,
que le demuestren cada día con hechos
que es la chica de la que cualquier poeta quisiera olvidar
pero que, después de darse cuenta de que no es posible,
escriben toda su vida sobre ella,
así tenga miles de nombres,
en sus poemas siempre llevará su tinta,
su esencia,
su alma.

Difícilmente se enamora,
es más,
casi nunca lo hace:
no porque no quiera,
sino porque aprendió que lo que aún resta de su corazón,
esos trozos grandes,
no son para que los rompa cualquiera.

Mi querida Eva….

Estándar
Mi querida Eva….

Es la chica de los corazones rotos,
deja la puerta entreabierta para su próximo error,
abre las cortinas por las madrugadas
y contempla la misma luna que la ha visto destruirse
con su propia mano.

Una noche, subió las escaleras,
esas que te llevan directo al cielo,
la gente dormía
mientras ella soñaba tan alto
que las estrellas se ruborizaron al verla desnuda.

A veces para sentir qué es volar,
también hay que saberse cielo
para otros,
y ella lo entendía muy bien:
unas veces era alas,
otras veces era cielo nublado
para los pájaros que no le temen a las turbulencias,
se convertía en un cielo apto sólo para valientes.

Y que un día la vieron jugando a las muñecas
y que la señalaban
y que se precipitaba
y que cogía el arma
y se las llevaba a la sien
mientras no dejaba de bailar.

No es la típica chica con la que tropiezas,
es la chica con la que te haces adicto a caer
una
y otra
y otra vez.
Como aquel tren que no termina de arrollar,
como aquel atardecer que no termina de irse.

Bajo la mirada, si te fijas bien,
tiene restos de polvo de estrella.

Mírala hoy
porque mañana, quizá, sólo la veas.

Nos haremos daño. TÚ por dejarme ir y yo…por echarte tanto y tanto de menos.

Estándar
Nos haremos daño. TÚ por dejarme ir y yo…por echarte tanto y tanto de menos.

Qué bonitas son las chicas que se marchitan,
llueve recio sobre ellas
y luego florecen.

Quiere intentarlo hasta que todo salga mal,
está harta de ser la chica perfecta,
perfeccionista hasta en la forma en que ordena
las personas que entrarán a su vida.

Anda detrás de esa mancha indeleble que le manchará su alma
y de quien le sacará sus píes fríos fuera de la cama
y se los pondrá fuera de su mundo.

Es un poco suicida,
un poco loca,
un poco nerviosa las primeras veces,
un poco deprimente las últimas veces,
un poco traviesa en formato amor,
un poco irrevertible si te acercas,
porque si algo he comprendido es que,
de chicas como Veronika, nunca se sabe salir
ni a tiempo
ni a destiempo.

No se hizo fuerte en la guerra,
se hizo inmortal sobre el campo de batalla
y por eso es una canción triste de motivación
que se reproduce mientras las estrellas caen.

Asciende en la vida a ser una partitura,
un verso,
un fragmento,
una pieza de arte.
Y si supiera que el arte le envidia,
porque estando rota
es magnificencia.

Entonces camina por la calle,
se siente única
y transparente,
puta
y santa,
enferma sentimental
y la cura para las noches.