Archivos Mensuales: julio 2016

Con el tiempo entiendes que es más importante esquivar personas que balas, porque las pistolas no se disparan solas.

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Con el tiempo entiendes que es más importante esquivar personas que balas, porque las pistolas no se disparan solas.

Su nombre es Madison
y tiene un Square Garden en el corazón.
A veces tan llena,
otras veces, tan vacía.
Tan bella,
tan letal.
Tan impredecible,
tan imposible si la miras con los ojos.

No hace ruido cuando se rompe,
late a mil por hora,
siente como si el mañana no existiese
y mira como si el pasado no fuese cicatrices.

Ella es silencio y ruido,
lleva una paz tan abrumadora bajo las pestañas
que ya quisiera la guerra conquistarla.
Hace añicos a quien deja pasar
y cierra la puerta cuando está indispuesta a hablar.

Es lo que otros temen ser,
por eso es única,
exacta para dar los segundos
y un desastre para darse minuto, a solas, con ella.

Escúchala cuando te habla con los ojos,
no le des la espalda cuando necesita tu pecho,
no la apuñales cuando necesita una mano para aferrarse.

Es la chica que, aun no siendo el amor de tu vida,
no la cambiarías por nadie en el mundo,
porque prefieres cambiar de vida,
que cambiarla a ella por cualquiera.

Es muerte, pero también es vida.
Sobrevuela las montañas
en busca de aquel pájaro que emigró
y jamás volvió a escucharle cantar por las mañanas.
Desde entonces, se despierta
con la esperanza de volverlo a ver.

Teme ser nadie para quien quiere serlo todo.

Es una herida que sana,
así es,
inexplicable como cuando estás de bajón
y, de repente, alguien con alguna tontería
te hace reír como si jamás hubieses llorado antes.

Soledad, se hace llamar a veces
y pasa mil años atrapada en el calvario
de no saber adónde pertenecer.

Madison,
como aquellas voces que te hacen llorar,
como aquellos lugares que te hacen recordar,
como aquellas viejas cicatrices que te llevan a la escena del crimen,
como aquellas canciones que te hacen anhelar,
como aquellas tardes de domingo en las que no sabes si romperte o reír,
como aquellas calles llenas de oscuridad y te da por correr,
como aquellas estrellas que deciden ser fugaces,
como aquellas caricias que te hacen temblar.

Madison, como aquel lugar que ruge tan fuerte como un león
y otras veces permanece en un abrumador silencio.

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Estoy gorda….pero gorda….

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Estoy gorda….pero gorda….

Hay personas que son ejemplo y hay personas que son advertencia. Hasta los que están actuando en contra tuyo están haciendo que te pulas a tu mayor potencial, forjando lo mejor en ti. Las relaciones no se miden en tiempo, sino en lecciones aprendidas. Obsérvalos como tus mejores maestros.

Esta noche tenía intención de disculparme con su recuerdo, pero usted me ha enseñado que no hay imposibilidad más grande que esta. ¿Cómo se explica a un recuerdo que ahora ya no es lo que era?
Viene a tocar a su puerta, aunque muy dentro, la chica bajo las sábanas y la cara mojada a las 3 DE LA MAÑANA, sabía que no saldría la persona que ella esperaba.
Vine a regalarle un par de canciones, aunque no quisieron quedarse, dijeron, porque hace tiempo dejaste de leer las letras.
Esos momentos finales, cuando ya no podía sentir nada de lo que éramos, los aguardé, solo con la esperanza de tener una despedida más o menos decente. Pero alguien dentro te llamó.
Te decía cariño, cariño.
Vine a escribirle una última vez, y es que me sentiría un poco orgullosa de decir que me ha roto el corazón, pero usted nunca fue de los que dejan a medias. Usted me destrozó completa.
Vengo de quererle….y ¿QUÉ?…Estoy gorda…me sobra barriga…pero no me escondo, solo pido respeto:

Porque luego te darás cuenta de que no se trataba de quien te hizo caer sino de quien te ayudó a mantenerte centrada, ni de quien te rompió el corazón, sino de quien te tomó de la mano y te enseñó a sentir que todavía tienes uno.

Mis michelines son mios..no te pido que me mantengas.

A estas alturas ya no me basta un ¿Como estas?
A estas alturas las preguntas y respuestas monotonas ya no nos van.
Yo quiero mas, quiero las preguntas que ya nadie hace, quiero las respuestas que pensaras dos veces antes de darme, quiero saber cual es tu mas grande miedo, que me cuentes lo peor que has hecho y cual fue el día mas feliz de tu vida. Tu sueño mas loco que a nadie mas te gusta contar, quiero que me preguntes de mis defectos, no son pocos y esta bien que comiences a ver lo gris, quiero saber que que piensas antes de dormir, cuales pasiones te queman, que te hace llorar de felicidad, que es lo que detestas mas, quiero conocer entera la escala de claroscuros que te forman, quiero saber que no te asustaran después los demonios que viven en mi……RESPETO…VECINA!!!!!!

 

Las palabras que no dices, el viento se las lleva y las pone en la boca de alguien que sí sabe decirlas a tiempo.

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Las palabras que no dices, el viento se las lleva y las pone en la boca de alguien que sí sabe decirlas a tiempo.

Nunca pienses que no vales nada, porque déjame recordarte que hay alguien, ahí, fuera, esperando por ti. Que sonríe al recordar tu sonrisa y que se le hace trizas el corazón para tú lo armes de nuevo. Para tener una excusa, un motivo, una razón para acercarse a ti. No trates de alejarlo, trata de mantenerlo a tu lado, porque es de esos chicos que, a pesar de tener una mirada triste, intentarán hacerte feliz, aunque eso implicase que todo su mundo se les viniese encima.

Nunca pienses que no eres bonita, porque déjame decirte que hay alguien, ahí, fuera, que sigue pensando que eres la chica más preciosa que ha conocido jamás. Que sueña con dormir en tus pestañas y desperar al otro lado de la cama. Tiene la certeza de querer despertar contigo como el primer día del resto de su vida. Date una oportunidad para que te enseñe a verte a través de sus ojos y compruebes la belleza que radica en ti. Es el mismo chico que te enseñará una tarde cualquiera de abril a sonar como una canción triste que te hace sentir bien.

La primavera de la que tanto habló Neruda, es la misma que nace todos los días en el sol de tu mirada, haces floreces donde mires, porque eres magia, poesía y una herida que aprendió a sonreír con el tiempo. Créeme, eres bonita, pero aún más, eres valiente. Valiente, bonita. Valiente.

Eres una chica con la que no se puede competir, porque siempre terminarás perdiendo y cayendo a sus pies, y amarás, créeme, la amarás por encima de todas tus imposibilidades.

—¿Me quieres?
—Pensé que eras imposible, hasta que me besaste. Y fue donde comprobé que había encontrado al amor indestructible de mi vida.

Se llama libertad!!!!!

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Se llama libertad!!!!!

La quise y se fue al día siguiente. No corrí detrás de ella. Me quedé inmóvil viendo cómo la cicatriz que me prometió que jamás me haría, comenzaba a sangrar. Y en un mundo paralelo, mi alma seguía intacta.

No… Espera.

Hay algo que me detiene. Alguna fuerza tridimensional que me impide detenerla. Me aferro a la idea de que algún día estuvo aquí, pero no hay pruebas de ello, ni fotografías, ni lugares que logre recordar ni aromas que mi mente logre captar en otras chicas. Pero hay una horrible cicatriz dentro que me duele.

Manché mi alma con una chica como ella, pero, a pesar de ello, sigo manteniendo que valió la pena quedarme oscuro y a ciegas si de eso se trataba enamorarse.

No sé ni cómo describirla, a veces se balanceaba como un candelabro en un noche de vientos huracanados y otras veces era esa suave brisa que trae la noche tras la peor tormenta. Reía como una loca y era una locura verla dormir.

¿Acaso eres un fantasma de lo que jamás estuvo?, me repito todas las noches antes de apagar las luces. Y miro a través de la ventana, pensando en ti, en todo lo que no tuviste y me diste. Como cuando tenías el corazón roto y te enamoraste de mí a primera vista.

Corro deprisa, el viento me impide acercarme a ti, pero lucho contra esa fuerza. Me levanto, porque me ha tirado; me curo las heridas de tus pasos yéndose lejos. Lucho. Cojo aliento. Respiro profundo y ahora sólo veo una luz al final del túnel. Todo es paz. Serenidad. Incluso podría jurar que escucho mis pensamientos en voz alta. Camino entonces. Confieso que tengo miedo antes de atravesar la luz. Me armo de valor y decido cruzarla.

Una huracán me levanta y caigo despavorido en una caída libre. Recuerdo todo: sensaciones, sentimientos, lugares y olores, pero nada me recuerda a nadie. Un escalofrío sacude mi cuerpo al darme cuenta que las fotografías son un espacio en blanco, pero algo dentro de mí me grita que una vez toda esa nada lo fue todo.

¿Dónde estoy?
¿Quién soy?
¿De dónde vengo?

Y, de repente, se hizo la oscuridad.

Lo normal. Lo típico y lo esperado.

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Lo normal. Lo típico y lo esperado.

Construí un mundo para dos y el hijo de puta está ardiendo, jamás giró a la misma sintonía a la de nosotros, el tiempo nos jugó una mala jugada y el universo jamás conspiró a nuestro favor.

Desde el principio fuimos opuestos.

Jugamos con fuego buscando quemarnos. Fuimos esa madera que sueña con, algún día, ser piano. Y sonar bonito. Y hacer llorar mientras la añoranza toca la puerta y las lágrimas son inevitables.

Estamos luchando desde dentro, desde ese lugar donde se tienen las más temibles y frías guerras.

Uno… Dos… Tres besos.

Ni siquiera teníamos magnetismo, no teníamos ese algo que atrae a los polos opuestos.

Desde el principio fuimos imposibles.

Y me sonríe mientras lee por décima vez su libro favorito. Y me digo a mí mismo qué preciosa es está chica con o sin lentes. Y me pregunta qué sería de mi mundo sin ella, fuera de él. Y callo.

Uno… Dos… Tres portazos.

Se escucha a lo lejos venir algo que le pondrá la cereza al pastel que jamás compartiremos por los cumpleaños que jamás celebraremos juntos.

Y, de repente, se asoma por la ventana la misma oscuridad que la trajo a ella, pero ahora soy yo quien se la está llevando al mismo agujero.

Adiós.

Posdata: Uno… Dos… Trescientas veces tocó la tormenta mi vida para entender que mi mundo sin ti es sólo un planeta siguiendo su órbita.

Hay personas que llegan a nuestra vida para acariciarnos el alma. Nadie llega por azar.

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Hay personas que llegan a nuestra vida para acariciarnos el alma. Nadie llega por azar.

La vida siempre te llama por tu nombre.

Porque para hablar contigo
no mira alrededor, ni hacia atrás, ni más allá,
te mira a ti. Se dirige a ti. Te pronuncia.

Y quiere saber de tus vivires,
de tus sentires, de tus caídas y levantadas.

Quiere saber qué hiciste, qué pensaste,
qué sentiste cuando te creías en el abandono
y deambulando por el mundo y a su suerte.

La vida no viene a pedirte cuentas,
sino a que te des cuenta.

Cuenta de todo lo que eres,
de todo lo que puedes ser,
de todo lo que más allá te sigue esperando.

Habla contigo sin intermediarios. Te habla a ti.

No busques la vida en las voces de otro,
ni en sus quiebros, ni en sus logros,
porque la vida, para hablar contigo,
siempre te llama por tu nombre.

Me sorprendo tantas veces diciéndote
aquello que sé que yo necesitaría escuchar.

Quizá por eso me vienes a decir
que parece que tengo todo resuelto,
que gestiono equilibradamente toda mi vida,
que mi inteligencia emocional se ve plena.

Solo puede contestarte, humildemente, que no.

No sé más que tú. No soy más que tú.
Ni más sabio, ni más elevado,
ni más capaz, ni más trabajado, ni más nada.

Me acompañan dudas, como a ti.
Miedos y sombras, como a ti.
Enfrentamientos y juicios, como a ti.

Sin embargo, sí te reconozco una cosa.
Antes, cuando llegaban,
me atormentaba, castigaba y entristecía.

Ahora, los acepto y miro de frente,
procuro no enredarme en exceso en ellos,
reconozco que todavía forman parte de mí,
pero también recuerdo que soy más,
soy mucho más que todo eso.

Y me quedo mucho más tranquilo.
Mucho más en paz.
Hasta con ganas de darme un abrazo.

Un alma aprendiz no necesita palos sino caricias….Frase de Luis Bueno.

El espejo: Tu ves cada mañana a una mujer que debe pasar largas horas frente al espejo buscando una aprobación, que se viste y arregla para satisfacer a los demás, visualiza cada arruga como una amenaza para estar fuera de mercado y una cana un atentado a la belleza eterna, una mujer que lucha contra cada gramo de su cuerpo como si ellos fueran su peor enemigo, alguien que ve defectos donde no existen y que no es capaz de ver su perfección en lo perfecto.

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El espejo: Tu ves cada mañana a una mujer que debe pasar largas horas frente al espejo buscando una aprobación, que se viste y arregla para satisfacer a los demás, visualiza cada arruga como una amenaza para estar fuera de mercado y una cana un atentado a la belleza eterna, una mujer que lucha contra cada gramo de su cuerpo como si ellos fueran su peor enemigo, alguien que ve defectos donde no existen y que no es capaz de ver su perfección en lo perfecto.
Desde siempre he disfrutado de ti, tanto que hasta de las del kínder me acuerdo, pasado el tiempo y habiendo recorrido muchas tierras, tengo la fortuna de conservar a los que aún viajan en el vagón de mi vida, muchas se han bajado pero recuerdo con mucho amor lo compartido, otras que ya no están, las recuerdo mirando las estrelas.
Cuántas historias, cuántas risas, aventuras y lecciones de vida.
Valientes, guerreras, audaces, hacedoras de sueños, tejedoras de vida, hermanas, doctoras, psicólogas, maestras, chefs, diseñadoras de estilo.
Se van lejos, regresan, están, se pierden, más en el momento de coincidir somos, siempre somos; las verdaderas amigas nunca se pierden.
Entre ellas, entre la luz que emana de sus risas, encuentro la magia del calor humano, nunca antes me sentí tan protegida a pesar de la distancia, no necesito verlas a diario, estoy tan acompañada, por las de aquí, las de allá……
Al reunirnos nos damos fuerza, lloramos a carcajadas, festejamos, creamos, recomponemos, animamos; de un momento a otro pasamos de lo más silvestre y simple a dar el mejor consejo, el apoyo necesario, el abrazo cálido de contención.
Podemos estar en un bar, en una casa, en la playa, en el cine, cualquier lugar es bueno.
¡Ah! cómo recuerdo Aracena!!!!!!!!
Ahora nuestros problemas no son que no nos dejaron ir a una fiesta, que suspendí mate, o qué discutí con mi mamá, muchas ya ni papás tenemos.
Casadas, viudas, divorciadas, solteras, emparejadas, madres, abuelas, aquí estamos compartiendo testimonios de vida, de amor, de carreras ganadas, de batallas perdidas, enfermedades, menopausias.
Y ahora ya adultas nos juntamos, a veces para abrazar el alma de quien vemos con desesperanza en los ojos, y entonces nos desdoblamos en mimos, en palabras, para recordarle que siempre hay un mañana; otras veces para compartir, construir, reír y llorar sin excusas, solo por las meras ganas de hacerlo.
No importa no comer, no dormir, pasamos largas noches acompañando, porque para esos estamos las amigas.
Tal vez el tiempo ha cobrado su factura, nuestros cuerpos han cambiado, las canas pintan los cabellos, pero nuestra mirada es la misma al igual que el eco de nuestra sonrisa, esa que aún con unas cuántas arrugas permanece intacta, porque es el reflejo de nuestra esencia divina.
Mujeres sabias, completas, hermosas, comprometidas, plenas, algunas veces dulces y otras salvajes para defender lo amado, lo nuestro.
Sabemos que estamos, estaremos y que sacaremos nuestro mejor yo, entre nosotras.
Porque cuando estamos reunidas hay magia, tormenta de ideas, energía compartida, amor leal en un círculo virtuoso que nos protege, nos impulsa a seguir, desde siempre y hasta siempre.

A todas, las de la escuela, las del insti, las del trabajo, a las que coincidieron conmigo en otras ciudades, países y que aún están, a las que no también; y las de esta nueva etapa de mi vida…