Archivos Mensuales: julio 2015

La humildad, es la única actitud que al asumirla, nos eleva por sobre los demás.

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La humildad, es la única actitud que al asumirla, nos eleva por sobre los demás.

El prólogo de mi primer libro será algo así:
Prólogo del autor.
El presente libro se circunscribe a textos independientes que se interrelacionan entre sí. Son un millar de historias expresadas desde el “yo”, en las que se da rienda suelta a la particular visión que tiene el autor sobre el mundo. Y al decir autor no me refiero a mí, sino a aquel genio maligno que ha osado rebasar los atávicos límites de la formalidad, para liberar su verborrea como todos –muy en el fondo- alguna vez quisimos. Y es que lo expresado en las siguientes páginas, según su autor, se llama No-poesía; nada relacionado con la antipoesía de Nicanor Parra, ya que no se invita a los poetas a bajar del Olimpo ni a hacer poesía de lo cotidiano. Nada que ver. Lo que el autor hace es regurgitar (casi de manera literal) lo que cada hecho le genera en materia de sensaciones. Por ello, el libro está dividido en seis secciones básicas de la vida del autor: el amor, el desamor, el arte, las letras, existencia y los domingos de mierda. Están a punto de entrar en los resquicios más profundos y sinceros de la persona que ha usado mis manos y mi tiempo para escribir esto. No es una lectura que se ufane de belleza estética, es todo lo contrario. En las siguientes páginas leerán sentimientos desnudos, desprovistos de todo el ropaje y maquillaje que muchas veces prodigan las palabras. Son los mismos temas de los que siempre se habla en Literatura, pero con la particular marca sombría del autor. Gócenlo.

Es el drama de reconocer que te extrañare toda la vida.

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Es el drama de reconocer que te extrañare toda la vida.

Creo que he descubierto a dónde hemos ido. Creo que aún te quiero de una forma extraña, como cuando ansias tanto un final, aunque una vez deseaste que no existiera. Creo que deseamos mucho y creímos poco, como todo amor que una vez fue amor, y después, una simple lucha perdida. Así nos gustaba ser, así nos gustaba estar. Miserables pero juntos. Tú y yo seguíamos juntos porque nunca aprendimos a estar solos. No éramos un amor a prueba de todo, solo esperábamos, y esperábamos, hasta que el primer recuerdo golpeara. Y eso es lo que pasa cuando no sabes estar solo: los recuerdos te golpean y tú solo puedes sentir una caricia.
Regresar por más donde ya no hay nada es otra forma de llenar un vacío.
Y es que cuando me pediste perdón de nuevo, lamento decirlo, creo que he descubierto a dónde nos hemos ido. Y me alegré, como se alegra uno cuando despierta de un mal sueño.A veces me pregunto si alguna vez nuestro destino será estar enlazados por las manos en algún momento. Y me lo pregunto porque nuestros corazones llevan años atados de esa manera, queriéndose con cierta singularidad, pero jamás ninguno ha tenido la fuerza suficiente para retener al otro consigo.

Qué cobardes somos, amor. Qué triste es esto de saber que podemos ser fuertes y hacer frente a cualquier situación mundana, pero que somos incapaces de dejar salir del pecho todo sentimiento que lleve el nombre del otro…. Qué cobardía, qué tristeza y qué masoquismo, pues todavía me gusta herirme el alma con la carta que entregaste un día a mis manos o con la que dejaste bajo mi puerta una tarde que decidí, por casualidad, no estar en casa y divertirme en el teatro. Y esa, esa última, es mi preferida porque me sabe más a ti, porque me duele un poquito más.

Hoy es uno de esos días en los que no sé si mi mente recopila nombres o mi corazón colecciona sentimientos… No sé si estoy confundida o si estoy segura de que no quiero querer a nadie…..

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Hoy es uno de esos días en los que no sé si mi mente recopila nombres o mi corazón colecciona sentimientos… No sé si estoy confundida o si estoy segura de que no quiero querer a nadie…..

Va por ti……

DONDE

¿Sabes?
Es un castigo el odiarte, porque siempre encuentro la manera de perdonar.
Ese perdonar me lleva a olvidar y ese olvidar me lleva a quererte de nuevo. Y cuando menos lo espero estás alli, tomandome de la mano conduciendome a un “DONDE”.

Un donde que puedo palpar, un donde que puedo tocar
un donde, donde tu y yo somos eternos una vez mas.
Un donde que me disipa, un donde que me ata a ti miles de veces, un donde, donde hasta los huesos se cansan de seguir si no es contigo. Un donde que me aniquila cuando respiro, un donde en el que no estás pero aún te recuerdo, un donde, donde hasta el más mínimo ser, se hastía de soledad.

Un donde sin calma,un donde sin paz ni silencio, un donde, donde un “HASTA LUEGO” hace crecer mis remordimientos. Un donde que me duele, un donde que me frena, que me hace feliz y me condena a tu condena. Un donde de tiempo, un donde de espacio, en el que cae mi cuerpo y pareciera que ni los besos pudieran salvarlo.

Un donde, donde los pajaros rien conmigo, un donde, donde la calma es ruidosa, donde el estrago hace silencios solo para verme recordarte. Un donde donde quedo inmovil, un donde que muere cada que no estás, un donde que se hace fuerte con tus abrazos, un donde que veo contigo, pero sin ti se hace efimero.

Un donde que solo cabe en mi cabeza, un donde que penetra lo mas profundo de mi existir y quizas algun dia pueda exterminar del todo. Un donde que aunque duela debo dejar. Un donde que como una piedra, debo patear. Un donde que solo muere cuando puedo despertar…….

Si no te gusta…no leas.

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Si no te gusta…no leas.

Sobre el orden de editar.
Editar los textos de uno es una tarea agobiante en demasía. Más son las letras que se van por el inodoro que las que uno logra conservar. Después de tener los textos sobrevivientes, viene la tarea de ordenar: separar por secciones lógicas lo que uno ha escrito, para que no se confundan en un solo capítulo las experiencias con las dudas existenciales, o los textos amorosos con los textos del tedio a la eternidad del amor. ¡Me olvidaba!, antes de nada, antes de ordenar, hay que separar, primero, los textos No-poéticos puros de la narrativa No-poética, aunque leyéndome he caído en la cuenta de que la No-poesía podría ser confundida con una especia de No-narrativa, puesto que mi estilo se inclina más hacia la narración oral, esa narrativa propia de las reuniones con amigos en medio de una desaforada cantidad de cervezas, tabacos y gritos incognoscibles. Volviendo al tercer paso, que por error lo escribí segundo, luego de haber ordenado los textos en secciones afines, viene la tarea de corrección individual, texto por texto, coma por coma, tilde por tilde. Lo jodido es que uno mientras más lee más quiere escribir, porque los recuerdos logran meterse por los ojos y picotear el vientre. ¡Claro!, tres años de escritura sesuda no es para menos. A veces, al parecer, digo lo mismo pero con palabras distintas, usando otras imágenes; pero de eso se trata la Literatura, de decir lo que ya se ha dicho pero desde una perspectiva distinta. Por suerte, quien me ayudó a recolectar mis textos no pudo copiar lo que correspondía a 10 meses de escritura suicida, así que no correré el riesgo de remembrar mi período de más amplia gama de escritura sexual, a su pesar. Les haré saber los resultados de este sadomasoquista proceso.
Saludos.

Mi pequeño homenaje para mi vecina.

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Mi pequeño homenaje para mi vecina.

Esta enfermedad que se hace la invencible, la innombrable y misteriosa, que me robo el pelo, la salud, mi maternidad y la vida, la verdad que ya me tiene los huevos fritos al plato. También toda esa manga de imbéciles que los veo de lejos malgastando sus sanas y tentadoras médulas, mientras que yo estoy aquí rezandole a mis antibióticos para que hagan su magia en el cuerpo baqueta que me quedó. Háganme el favorcito de ser felices y dejar de sufrir y enroscarse por pelotudeces, no esperen a que los pinchen, abran, cierren, tiren, succionen, agiten, y droguen para entender lo básico de la vida. Me cae tan mal la Sofía de antes, la que se quejaba porque claramente no tenía idea de lo que es pasarla como el culo. Porque tuvieron que cortarla y deshacerla en pedacitos para que supiese apreciar el mundo y sus grandes cosas. Como su familia, su niño bebé, su pupi y sus enormes amigos. Que se termine pronto. No tengo miedo de decir las cosas como son. Tengo Cáncer, Leucemia. Aguda, de esas que les copa romperte la médula en cuestión de meses. Tengo un tratamiento, que es una mierda, pero hace efecto. Y tengo ganas de vivir, muchas más ganas que todos ustedes. Así que planeo seguir pasándola mal, enfermandome, descargando y volviendo a cargar, porque al final de todo, gano yo, no tu.

Me merezco mi premio de final feliz al lado de mi hijo, me lo merezco carajo.

Y tú, cuando cierras los ojos; ¿Qué tan lejos huyes?

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Y tú, cuando cierras los ojos; ¿Qué tan lejos huyes?

Es rara, ¿no? la nostalgia… Porque tener nostalgia en si no es malo, eso es que te han pasado cosas buenas y las echas de menos. Pero, ¿Se puede tener nostalgia de algo que aún no nos ha pasado? Porque a mí a veces me pasa.

Me pasa que me imagino como van a ser las cosas, con los chicos por ejemplo o con la vida en general, y luego me da pena cuando me acuerdo de lo bonitas que iban a ser, porque iban a ser preciosas, ¿Saben?

Y luego cuando lo pienso me da nostalgia cuando me doy cuenta de que aún no han pasado y que a lo mejor no pasan nunca, me pongo súper triste, pero es como una tristeza a cuenta, como la garantía de cuando alquilas una casa, pero con tristeza, que la pones por delante, porque total, sabes que la vas a acabar utilizando igual……….Me gustan los sábados.
Siempre me sirvo café caliente por la mañana e imagino que tú estás conmigo, que nos tumbamos sobre el sofá, y tú me abrazas por la espalda. Cada poco tiempo me susurras al oído que me quieres y me besas la frente, la nariz, la mejilla, los labios.
Así quiero pasar el resto de mis sábados. Pero al final del día mi mente se aclara: Los sábados no tienen nada de especial, y el café se ha enfriado.

Es más rico cuando el dinero se vuelve secundario y el cariño sobrevive como puede y se torna cada vez más fuerte.

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Es más rico cuando el dinero se vuelve secundario y el cariño sobrevive como puede y se torna cada vez más fuerte.

Es una lástima que te hayas fijado en mí. Prefiero estar solo, así nadie me jode ni yo jodo a nadie, así nadie me cela ni yo celo a nadie. Soy un tipo que requiere de demasiada atención, tal vez por mi extrema sensibilidad artística o tal vez porque se me da la puta gana. Tú no puedes cumplir a carta cabal lo que yo exijo. Los cariños mediocres sirven para ser escritos en hojas con las que uno podría limpiarse el culo. Soy un ser raro y excéntrico, y tú no puedes con toda la complejidad que conlleva estar conmigo. Lo siento, nena, no eres tu, soy yo quien está jodido; tu eres terrenal, demasiado para este cabrón que nació sin pies.