Archivos Mensuales: septiembre 2013

La mayoría de los enfados están basado en suposiciones, igual que el sufrimiento.

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La mayoría de los enfados están basado en suposiciones, igual que el sufrimiento.

“Todo el mundo me dice que tengo que hacer ejercicio. Que es bueno para mi salud. Pero nunca he escuchado a nadie que le diga a un deportista; tienes que leer.”

José Saramago

Saber renunciar adecuadamente, es una de las claves para poder avanzar, para que en tu vida aparezcan cosas nuevas.

Si te aferras a algo que no puede ser o no funciona, te quedas estancado.

Es como por ejemplo, un camino de montaña. Si vas caminando y tu objetivo es coger moras, te vas encontrando zarzales donde alcanzas a coger de todas las clases, unas buenísimas, maduras, otras verdes y menos buenas, etc…

Encuentres lo que encuentres, vas cogiendo moras, unas son buenas y otras no, pero a pesar de todo tú sigues caminando en busca de nuevos zarzales, unos serán fáciles de alcanzar, otros requerirán un poco más de esfuerzo.

Ahora imaginemos que te encuentras un zarzal precioso, con unas moras espectaculares, pero no alcanzas a cogerlas. Pruebas diferentes estrategias pero todas fallidas.

Están muy bien los intentos, las nuevas formas de acceder, pero cuando ya ves que no es posible, renunciar es lo mejor que puedes hacer. Si insistes más de lo adecuado, ya no sigues el camino hacia adelante, te estancas y te quedas allí, sin poder acceder a esas moras, pero observándolas desde la lejanía.

Te aferras a ese zarzal inalcanzable y ya piensas que ninguno será igual. Por ello, no sigues hacia adelante. El ejemplo del zarzal se puede aplicar a muchos ámbitos de la vida.

Puede que alguna vez hayas deseado algo y no haya podido ser, pero si supiste renunciar y seguir hacia adelante, encontrarías nuevas oportunidades, en cambio, si te aferraste sin renunciar, no se abren nuevas puertas.

Cuando algo no es para ti, no importa el motivo, simplemente déjalo ir y fija tu objetivo en otras metas y en otros nuevos caminos. He visto infinidad de casos en los que alguien no cierra puertas y ya no encuentra nuevas oportunidades.

La risa de mi vecino.

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La risa de mi vecino.

Hace falta sonreír más, reír hasta que nos duela la BARRIGA, estirar esos músculos, ejercitarlos, hacen falta más sonrisas robadas, o intencionales, reír hasta desprenderse de todo, hace falta reírse solo, acompañado, de uno mismo y de la vida. Enseñar los dientes, apretar con fuerza los ojos, reír a carcajadas o discretamente, pero reír.

Los gatos del campo. (Soy y Luna)

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Los gatos del campo. (Soy y Luna)

Pasaste y entraste…nos quedamos charlando. Compartimos historias, anécdotas, lagrimas, risas…llegaste a ver mi interior vacío de primaveras, de luz, de eso que se niega a instalarse y cambiar todo. En un momento miraba tus labios, y en otro me perdía en tus ojos. Hoy miro el reloj, contando los segundos en volver a verte y decirte lo mucho que te extrañe….te extrañe.

A por el prójimo….

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A por el prójimo....

Te extraño como el otoño extraña el vuelo kamikaze de las hojas. Te extraño como extraña la arena el silencio y la ausencia de la gente de verano, que no la toca, que no la agrede, que no la ensucia. Te extraño como extraña la escollera el beso diario de las olas. Te extraño como extraña este pájaro celeste, huido de su jaula, su jaula, perdido y asustado entre las copas de los árboles de invierno. El ave extraña el calor, el cuidado, el alimento y la protección. Exactamente así te extraño yo, que no soy precisamente un ave.

Lo que vivimos en la mente es más importante que la realidad en sí. Cuida todo lo que lees, escuchas y sobre todo tu diálogo interno.

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Lo que vivimos en la mente es más importante que la realidad en sí. Cuida todo lo que lees, escuchas y sobre todo tu diálogo interno.

A veces queremos imponer en las personas cualidades que nos gustarían, pero que probablemente no tienen y nunca tendrán. cada persona es como es y punto. Algunas veces se gana, otras se aprende. Todo lo que te sucede tiene lecciones escondidas. De ti depende aprender o no; y de ti depende aceptar lo que eres.

Cuando hay miedo a perder algo, su disfrute se ve arrinconado en favor del ansia y la necesidad por conservarlo. En blanco y negro.

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Cuando hay miedo a perder algo, su disfrute se ve arrinconado en favor del ansia y la necesidad por conservarlo. En blanco y negro.

Una vez me preguntaron por qué me gustaban tanto las fotografías en blanco y negro. Me costó bastante tiempo encontrar una respuesta, pero finalmente llegó. Lo bonito de las fotografías en blanco y negro es que guardan el color para aquellas personas que han vivido la historia que se esconde detrás del trozo de celulosa. Y para nadie más.